viernes, 5 de junio de 2009

CARTA ABIERTA

Mi nombre es María Soledad Di Pasquale Sánchez, tengo 22 años, y soy de la ciudad de Santa Fe.

El domingo 24, a las 9 de la noche, me asaltaron. Me robaron el morral... que sólo tenía $12 y muchas cosas de valor (pero para mí, no para ellos). Me molieron a golpes. Me hicieron mierda. Me azotaron la cabeza tantas veces contra el piso hasta sacarse las ganas, y me ahorcaron con una bronca como si yo fuese su peor enemiga. Y si la tira del bolso no se cortaba, estaría bien muerta de un sólo golpe más de la nuca contra el cemento. Todo por un bolso, que si me lo pedían se los daba, si me lo pedían les daba las zapatillas, la remera, el jean, lo que querían. No era necesario que me peguen, no era necesaria tanta violencia y no era necesario venirme por atrás, sin decirme una palabra, directo a pegarme y arrastrarme por la vereda de cemento.

Yo defiendo a los pibes, y siempre lo hice. Siempre dije que la culpa es del Estado, de la marginación, de la discriminación, del hambre, de la falta de educación, la desigualdad, la explotación, de la lucha maldita que existe entre las clases. Siempre luché porque las cosas cambien, siempre traté de hacer lo mejor para todos... ¿Y ahora? ¿Mis Derechos Humanos adónde están? Esos dos flacos, bien drogados, están sueltos con mis cosas, con la dirección de mi casa, mis llaves, mis recuerdos... Y hasta con mi dignidad y mis ganas de seguir luchando por cambiar las cosas. ¿De qué carajo me vale a mi decir que hay que luchar por los pibes, si hasta haciéndolo vienen y me dejan molida a palos, tirada en la cama hace más de una semana sin poder moverme, llena de moretones, con la columna hecha pelota, haciendo rehabilitación, y cargando con un corset durante todo el día para que los dolores no sean más agudos?

Y me sigo preguntando ¿Hasta cuándo?¿Hasta dónde? Si la policía se me cagó de risa en la cara. En los hospitales te ponen un calmante y andate para tu casa nomás... ¿Y ahora? ¿Y ahora cómo carajo salgo a la calle a hacer mi vida como hasta hace una semana? ¿Y ahora cómo creo en la gente? ¿Y ahora como puedo seguir pensando que se pueden cambiar las cosas y que los pibes pueden salir de esa mierda? ¿Cómo voy a pensar eso? Si a estas alturas, lo que me pasó me lleva a pensar que no les importa nada, ni siquiera educarse. Y sí, son víctimas. Y sí, apoyo los Derechos Humanos... pero apoyo los DD HH de TODOS.

No sé qué esperan, no sé hasta cuándo, ni hasta adónde piensan llegar con esto. Que no me digan que las cosas van a mejorar. Que no me digan nada. Yo no creo que haya que salir a matar, no es la solución y sería caer en pensamientos tan arcaicos (aunque no tan lejanos) de tiempos oscuros ya vividos. La solución es unirnos y empezar a cambiar las cosas pero desde la base, desde el vamos, desde la honestidad y el verdadero sentimiento de ciudadano soberano, el verdadero sentimiento que debe hacernos sentir la "democracia" en la que "estamos". Tomar conciencia, tomar conciencia de lo que somos y que estamos para hacer valer nuestros derechos... desde el pan, hasta la educación, hasta caminar por la calle sin miedo.
Ahora a seguir, como carajo se pueda. Y a tragarse el miedo bien adentro, lo más adentro posible, porque LAMENTABLEMENTE HOY nadie cuida a nadie, y nadie ayuda a nadie.

Grité como si me estuvieran matando (y de hecho pensé que lo harían) y no salió NADIE a ver qué pasaba. Qué buena nuestra gente... nuestra Argentina solidaria... qué buena.

¿Me cansé? de ser la ¿ilusa? que siempre defendió los Derechos Humanos, que siempre defendió la libertad, que siempre defendió a los que menos tienen, que siempre defendió a los pibes que no tienen la culpa de la vida de mierda que tienen. Y si, no tienen la culpa. Pero yo tampoco la tengo, ni la tuve. Porque no vivo en la abundancia, estoy desempleada, vivo sola con mi madre que está jubilada por invalidez (y si nos ponemos a hablar de la vergüenza de las jubilaciones ya entraríamos en otro tema para indignarse).
Soy estudiante de Comunicación Social de la UNER, me paso los días tomando cuatro colectivos para ir a estudiar a Paraná, y me rompo el alma para poder tener las herramientas necesarias para poder empezar a cambiar las bases del país que nos dejaron algunos varios vende patria y asesinos, y ni hablar del matrimonio simbiótico que nos intenta manejar como títeres, basándose en la total incoherencia, que se burla de la educación otorgando presupuestos universitarios avergonzantes, que se burla de los viejos, que se llenan la boca hablando de autores intelectuales como modelos a seguir que lejos están de las acciones que la dupla realiza.

Así estamos. Pero SI sé que hay que seguir, y aunque AHORA me sienta dolida y cansada, y llena de impotencia... ESTOY FUERTE PARA DECIR QUE la única forma de cambiar nuestra Argentina, la del pueblo, es no callarse, es no bajar la cabeza, es salir a la calle, terminar con la violencia, seguir llenando plazas, y por sobre todo, RESPETANDO al otro como igual.

26 comentarios:

¨ dijo...

hay un malestar inherente a la cultura que tiene que ver con la renuncia domesticada a la satisfaccion inmanentista de lo que queremos en pos de la seguridad que brinda vivir en sociedad. en sociedades como la nuestra, en donde no hay ningun tipo de continente ni de reparo la renuncia a la satisfaccion de los deseos de manera inmedita deja de tener sentido. por eso la criminalidad aumenta de manera cada vez mas bestial, no solo en numero, sino en la cualidad de los atentados: violaciones, asesinatos o torturas como a la que fue sometida usted.
el objeto no era su bolso ni el contenido del bolso sino despojarla, arrebatarle no solo la materialidad, sino la subjetividad. y no hay forma de responder a eso.
como está usted ahora? hizo la denuncia? como se siente?

Marie Augustine. dijo...

ya habías hecho otra entrada sobre el asalto, pero creo que la borraste. Estoy muy de acuerdo con lo que planteas en la carta; un beso Sole

Lucas.- dijo...

si.. idem marie agustine...

Sebastián Pérez dijo...

sol: entiendo tu malestar, entiendo el dolor, la impotencia.Y admiro la valentía de seguir defendiendo tus ideales, tener la paciencia y la cordura suficiente para no bajar la guardia ante este tipo de injusticias (porque es tan injusto el hambre,la falta de educación y de contención social como lo que te han hecho sin ningún motivo razonable). Como me han asaltado (si no me falla la cuenta,unas 7 veces),comprendo,o creo hacerlo, lo que debes estar pasando y lo único que puedo hacer es,a pesar de conocerte muy poco, darte mi apoyo incondicional en la medida en que pueda dartelo.
No bajes los brazos.
Un abrazo grande.

Anónimo dijo...

La droga les destruyó el cerebro, eso pibes lamentablemente no tienen solución. Es un hecho científico.
Y por mas que les expliques de derechos humanos y otras cosas, no te van a entender y se te van a reír en la cara. No es cuestión de ser pobre o no, es gente que ya nace así desviada. Ojo que yo no soy ningún rico, tengo un origen bien humilde.

J. J. García Rodríguez dijo...

¡Bien! Parece que te recuperas...

Nuria K. dijo...

El texto anterior era el de la angustia, la desilusión, el dolor en el pecho, el miedo. Este es el de la valentía, el de la lucha. Palabras que retumban como ecos (en el corazón) Cruzaste de vereda. Y ahora volvés a ver con tus ojos. Los ojos de "Soledad". Ojos que buscan no estar solos. Que vuelven a mirar hacia adelante. Tus pies se animan a caminar descalzos en medio de este invierno. Qué bueno!! Saludos.

Terapia de piso dijo...

Y así como tu dices, querida, así tiene que salir uno luego a la calle, tragándose el miedo.

En la Caracas donde vivo me asaltaron una vez, me robaron el maletín con el laptop adentro. Y yo en esos segundos veía todo con un cuchillo al cuello. Luego salir se convirtió en un voltear de cabeza en cada esquina.

Y el miedo sigue conmigo.

Mejórate pronto.

José Roberto Coppola

iunius dijo...

A tu incertidumbre, bronca y fe en la modificacion de las estructuras politico sociales y economicas, le siguen una infinita lista de procesos que, lamentablemente, no son a corto plazo.

Fuerza.

Welshire dijo...

me asustaste

*GEORGINA* dijo...

Estaremos con vos, pecosita linda!
:D
tqm-
(mejorate te digo!jaja)
Georgi.

Bibiana Poveda dijo...

ya no se sabe cómo hacer. el tema es como vos decís, no bajar los brazos.
un saludo desde mendoza!

Dédalus dijo...

Esas seis últimas líneas, te hacen enorme, pecosilla.
Ojalá este abrazo sirviera para darte ánimo, animarte a que sigas creyendo en lo que creías y a curar un poco ese dolor, más moral que físico, que te dejaron los pibes en el alma.

Estoy contigo, ¿vale?

ÓNIX dijo...

Lamentablemente no eres la única q ha tenido q pasar por esa nefasta situación y tampoco serás la última porque la delincuencia y la inseguridad están a la orden del día en cualquier parte, en cualquier nación...

Mi país por ejemplo, a diario encarta en la prensa muchísimos casos de delincuencia, robo, violación a los derechos humanos de muchisimas formas. y por lo general son los mismos "diplomáticos" los q caen en esa violación de derechos, faltando el respeto a la ciudadanía de muchisimas maneras...

Lo que planteas es necesario. Nuestra carrera de periodistas implica dar la cara y hacerlo de frente por defender un derecho que es nuestro, es de todos y por evitar que se sigan cometiendo este tipo de atropellos...

Verdaderamente siento mucho que tuvieras que pasar por ese fuerte malestar, pero me contenta saber que a pesar de todo, estás bien, viva que es lo importante del caso. Las cosas materiales se recuperan...

Saludos...

Nuria K. dijo...

Ónix, vos decís en tu comentario que las cosas materiales se recuperan. Creo que Soledad se está refiriendo a otra cosa. No le importan los miserables doce pesos que le robaron. Pero seguramente sí añora los papelitos que habrá tenido guardados, o aquellos objetos inútiles que nos gusta que nos acompañen. Tal vez alguna carta, algún escrito. Se refiere a la impotencia e indefensión que se siente frente a otros que deciden sobre el destino del propio cuerpo. Así, sin pedir permiso. Dejando huellas como testimonio, para que el miedo y la bronca se siembren. Admiro a Soledad por su valentía. Saludos

cosasimpropias dijo...

y lo peor de todo es q vos fuiste una victima mas de todo esto. justamente la semana pasada le paso lo mismo a una amiga en la mismisima puerta de su edificio. las cosas asi no pueden seguir. pero como vos bien dijiste, no es culpa del chancho sino del q le da de comer. espero q te repongas pronto. realmente me llego tu carta. un saludo

Eduardo Roldán dijo...

Sole...lamento mucho lo que te sucedió. Me tome el atrevimiento de publicar tu carta abierta en mi blog:
http://www.cosasparadecir.blogspot.com

Espero que te recuperes pronto!

Saludos y fuerza colega!

Zimbon dijo...

Que garrón cuando estos hechos calan en tus ideales, es una mierda!
Porque uno quiere creer que se puede, y estas cosas te tambalean, igual me alegro que sigas creyendo!
Y si, es la única manera, a pesar de...

Abrazo!

Anónimo dijo...

Me parece ver algunas controvercias entre tantos comentarios superficiales. Creo que de ninguna naturaleza humana son esto actos. Pero si el olfato no me falla, estás midiendo los hechos con la misma regla que los mide la derecha. De ahí en más va queriendo perder el sentido todo, y caemos en coincidencias con gente que piensa como el comentario fachistoide anónimo.
La verdad Sol que desde las aulas te brindamos todo el apoyo, y me anoto. Pero quiero dejar clara mi postura. La inseguridad nace en el seno de los que pujan para destruir un país más igualitario.
Por otra parte, estás superponiendo tus DDHH por sobre los de los demás (o del colectivo). Vos mismo mencionás "están drogados", y para mi la culpa la tienen los negociantes (entre ellos el colorado y el cabezón). La violación de los DDHH surge en facetas muchísimo anteriores a esta, y esto es el resultante.
Imponer tus derechos a los derechos de los demás es como decir... "los argentinos somos derechos y humanos".

Pero bueno... el tema da para más.. y esto aburre.
Entiendo tu bronca del momento y desde lo profuindo que esto no pase más, "nunca más".

Luciano

Sole Di Pasquale dijo...

Mmmm, Luciano, me parece que no entendiste lo que quise decir. En ningún momento me puse por sobre los derechos humanos de todos. De hecho coindicen las cosas que digo con las cosas que vos decís, como por ejemplo pensar que la violación de los DDHH surge en facetas muchísimo anteriores a esta. Creo que está claro en la carta. Y también, como vos, pienso que la inseguridad nace en el seno de los que pujan para destruir un país más igualitario.
Creo que malinterpretaste la carta.

Un beso.

eliú dijo...

Decía Voltaire, "Podré no estar de acuerdo con lo que dices, pero daría mi vida por defender tu derecho a decirlo"... no he planteado la frase para contradecir tu postura, sino más bien para remarcar lo que significa ser una real comunicadora social, osea una chica como tú.

Imagino la mala pasada que te condujo a toda esta situación, por eso más aún aplaudo tu fortaleza en las premisas que pregonas. Te preparas para poco a poco empezar a generar un cambio de mentalidad y animas a que todos remen del mismo lado, hacia un solo objetivo, aún pasando por lo que pasaste, aún siendo victima de los que algún día te darán las gracias... por eso encabecé mi comentario con la frase de Voltaire, porque justamente eres así, al menos por lo que leí puedo sacar esa conclusión... puedes no estar de acuerdo con las actitudes y mal reacciones de gente impulsiva, pero a pesar de todo eso, sigues en tu lucha social.

Te mando un abrazo y un gran saludo.



Isra.

Pame... dijo...

hoy, reien hoy te lei... pero te acompaño, desde esa lucha que a veces peca de silencio y permisión... pero que solo anhela la igualdad que no esquiva por apellido, barrio o color... hoy ciega peleo, po dejar de andar a los golpes con la vida, y saber que vamos andando el camino...
Gracias, por escribir desde el dolor que construye... Gracias...

C e C i L i A dijo...

Te dejo un abrazo muy grande. Nunca dejes de luchar, nunca, nunca, nunca. Somos futuro.
Besos!

Patricio dijo...

como siempre dije, le tiene q pasar a uno las cosas para entender de q se tratan. Espero q estes bien.. hay q tener cuidado..lindo blog.

pasaré mas seguido ;)

SANTIAGO dijo...

hola Sole es la primera vez que entro a tu blog y me encontré con esto y lo único que puedo decirte es que suerte que valientes como vos vivan para contarla.
si puedo hacer algo para darte una mano, chiflá, yo soy de buenos aires pero que se yo, por ahi un amigo, un conocido ...

Rodolfo Serrano dijo...

Escribes de maravilla. Al releer algo de tus escritos, me encuentro con la carta abierta. No sé por qué se me pasó. Debió ser por el verano (aquí). Te mando un abrazo muy fuerte.