Mostrando entradas con la etiqueta palabras vecinas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta palabras vecinas. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de agosto de 2008

Calendario


Nos dicen que la vida es un instante.

Y sin embargo,

cuando no estás, es un noviembre

entero (y sin domingos).



Rodolfo Serrano




sábado, 7 de junio de 2008

A veces


Escribir un poema se parece a un orgasmo:
mancha la tinta tanto como el semen,
empreña también más en ocasiones.
Tardes hay, sin embargo,
en las que manoseo las palabras,

muerdo sus senos y sus piernas ágiles,
les levanto las faldas con mis dedos,
las miro desde abajo,
les hago lo de siempre

y, pese a todo, ved:
¡no pasa nada!
Lo expresaba muy bien Cesar Vallejo:
"Lo digo y no me corro".
Pero él disimulaba.


Ángel González

miércoles, 14 de mayo de 2008

Porquería del mundo

Subí al coche y volví calle arriba por Sunset. Cuando llegué a Alvarado tiré hacia el sur y fui bajando hasta la calle Octava. Aparqué, bajé, busqué una tienda de licores y compré una botella de whisky. Luego, entré en el bar más próximo. Allí estaba ella.

Mi pelirroja de cara brutal. Me acerqué, le di una palmadita a la botella.

—Vamos. Acabó lo que estaba bebiendo y me siguió.

—Bonita noche —dijo.

—Oh, sí —contesté.

Cuando llegamos a mi casa, se metió en el baño y lavó dos vasos. No hay escapatoria, pensé. Ninguna escapatoria.

Entró en la cocina y se echó sobre mí. Se había pintado los labios. Me besó, pasándome la lengua alrededor de la boca. Le alcé el vestido y le agarré las bragas. Allí nos quedamos, bajo la luz eléctrica, trabados. En fin, el Estado tendría que esperar un poco más para cobrar mi impuesto sobre la renta. Quizás el gobernador Deukmejian lo entendiese. Nos separamos, serví dos whiskies y pasamos a la habitación contigua.






Fragmento de PORQUERÍA DE MUNDO, Charles Bukowski.