jueves, 23 de agosto de 2007

LILAS Y MERCURIOS


Amanece la noche
con su reflejo a solas
engalanando de herrumbres
el alma que descansa bajo las persianas
de un domingo sin atardecer
Sin muerte

Los ojos se nublan de lilas y mercurios
ya
otra vez
la ausencia despojando la miel y las horas
otra vez las luces
que enceguecen
oscuridades inmediatas
y paredes carcomidas por el viento

Avanza la sombra
por el túnel silencioso del olvido
desvistiendo la arena que emana tu silueta
maldito cuerpo erróneo de mis días
maravilloso frío cuerpo de azabache nostalgia
y manos quietas
fragilidad envuelta en alas
y grillos
de instantes contados

Cae la noche
y se suicida entre huellas amarillas
y amapolas muertas
entre estos ojos
y esta soledad
de gritos mudos
y jaulas inconscientes

2 comentarios:

Anónimo dijo...

me gusta lo que haces, si

me gusta como escribis, eh!

me gusta como sabes abrazar tambien

besos beya...

te amo!

LeO

María Soledad dijo...

:)