sábado, 18 de agosto de 2007

Ay, chango...

Tus formas de adueñarte de los caminos y detener la ciudad. Y en el fondo no lo lamento. Porque al ritmo de tus pasos y tus parpadeos, el suave vislumbre de tu mirada… encuentro las orillas de los ríos que me pueblan las mejillas y la voz. Y do-re-mi-fa-sol-la-si… y sigues hablándome al oído, chango. Sigues licuándome la sangre de temblores y balbuceos, ruloso.
Y detener la ciudad se resume, quizás, a caminar apretando mis dedos contra los tuyos. De la mano, mi amor… de la mano… los sauces se vuelven vulnerables tréboles revolucionarios a mis pupilas, la gente se besa y se recita estribillos de Silvio, el humo se vuelve verano y primavera y cursilería: y no lo lamento. En el fondo no lo lamento.
Te miro a los ojos… esos ojitos de noche, y tiemblo. Las palmas de las manos me transpiran, el cosquilleo en el ombligo y la taquicardia. Y ese beso, chango… ese beso que me das –siempre el primero de todos los besos- como si te conociera de apenas un otoño o de toda la vida. Y tu cuerpo… ese Pont des Arts de piel y niño. Y el París de tu boca, y el cielo de tus abrazos… Ay, chango, cual cíclope de boca en boca me desnudas el alma. Y ese vientito en la cara, mientras me tomo a tu cintura y dejo que me ames, y dejo que me lleves al fin de todos los mundos… de ojos cerrados y sintiendo cada latido que lleva tú nombre.
Y saberte a mi lado. Caer en la gloria de verte dormir asomado a mi pelo. Me vuelvo una niña cada vez... Y me dejo caer en esos párpados, tan tuyos, que me quitan el aire y me salvan.
-Un té de Menta Peperina… para él.
-Un cortado pequeño… para mí…
Tu mano jugando en mi espalda, y el “Te amo” al oído, chango. Dos palabras temblándome en el cuerpo… hasta el último rincón y el último silencio.






TE AMO




3 comentarios:

YO. dijo...

Siempre es muy bonito leer como le expresas ese amor tan lindo a tu chango, es todo muy puro, muy verdadero...

Bonita, buen fin de semana!

Gracias por pasarse eh!

Leonardo dijo...

¿como hago para escribir un comentario sobre eso?. No tengo palabras, no quiero tampoco tenerlas. Quisiera llorar, quisiera abrazarte y me escasean los "quisiera"...

te amo sol y no te das una idea de cuanto, ni de cuan feliz soy, ni de todo lo que me haces sentir. Sos tanto tanto...

tia male dijo...

Hay tanto amor en este texto que me emociono al leerlo, os quiero a los dos, besos.