lunes, 30 de mayo de 2011

Intangible

Hay metáforas que se vuelven absurdas un domingo por la noche. Todo permanece inmutable en medio de lo que veo, en medio del domingo, de la metáfora que no sé decir en estos tiempos -así como el aire que se hace invisible frente al espejo, como la última sonrisa-, y falta de palabras. Ni siquiera tiene mucho sentido decir eso último y, sin embargo, es lo más real de todo lo nombrado antes de la última coma.
Ya no hay palabras que resuman otro día de revolución en las calles y las plazas, otro día de metáforas intangibles, un domingo de palabras que intentan hacerse eco de cada una de las sombras que nos pueblan.

11 comentarios:

Ale dijo...

O tal vez las hay, pero no las conocemos. Las sombras en ocasiones no nos pueden seguir el rastro, y quedan tan perdidas como nosotros.

Gonzinko dijo...

Un paso mas alla del carajo. Las metaforas se vuelven absurdas, y oh casualidad yo lo lei un domingo a la noche, solo que una semana despues. Saludos

Gégé dijo...

PFFF. Siempre sabés decir de maneras inconmensurables, exactas, precisas. Siento que te guardás las palabras hasta que sean algo perfecto. Siento que lo que decís, lo tenés masticado de antaño y que está todo tan planeado, incluso para decir que no tenés palabras. Sos tanto y tan contundente. Y es por eso que te admiro, que te leo y explota siempre un pensamiento, que inspira, todas las veces.


Yetem.

Diego dijo...

Bello!, definitivamente.

Alejo Z. dijo...

Faltan conjuros para llenar las sombras, los espejos y hacer rebotar los ecos con la intensidad de lo intangible que sigue acuñandose en la garganta que le urgen palabras palpables.
Un placer verla escribir de nuevo Sole. Un abrazo,

Alejo

Leo Mercado dijo...

Fuaaaaaa.
Si si.

Palabrota dijo...

Hermoso, como siempre.
Besos.

Miguel Barrios Payares dijo...

Leí un día por ahí. Las palabras dicen mentiras. Las palabras siempre faltan a la verdad. Me ha gustado mucho este post. Como todos los que leo. Pasaba a saludar y a leer, ya que no he estado conectado últimamente.

Blue as the sea dijo...

Cada cartel dolía, porque en ellos había verdades inevitables. Verdades a las cuales nos precipitamos vertiginosamente y sin remedio. O con remedio, si se hace algo...

L dijo...

Sumido en la nostalgia comencé a deletrear cada palabra de mis antiguas publicaciones, y encontre un vestigio tuyo. Muy buen antipoema, 3 años atrás se hacen presente en el presente. saludos !


L

Poeta Errante dijo...

No sé qué decir que no te haya dicho antes. Cada vez me convenzo más de que la tenés clarísima, escribis tremendamente genial, y que leerte es agradable, y hace bien.
Entonces pensarás, para qué carajo firmo si siempre firmo lo mismo, o más o menos lo mismo? pues para que sepas que te leo, siempre.
Sos grosa, señorita de los pelos rojos.
Abrazo!